29 de mayo de 2009

Belchite. El horror que cayó del cielo

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Meteor Crater. Arizona


Quizá fuera sencillo hacer la crónica de las sensaciones al pasear por las calles de Belchite, hablar del horror de la guerra, pero en realidad una vez más se vuelve a hacer patente lo que estamos observando hasta la saciedad por los caminos de Iberia. La enormidad del todo nos supera rebasando en exceso los límites de lo que creemos conocer.

¿Por qué Belchite se ha convertido en un lugar desolado?, Yo propongo algo, los que me siguen sabrán de lo que hablo. Desde que ha llegado el calor, cada noche es mas difícil conciliar el sueño y las pesadillas son inevitables.


El sueño de la razón produce Monstruos.
Goya.



Todo empezó, dijo el viejo Ammi, con el meteorito. Antes no se habían oído leyendas de ninguna clase, e incluso en la remota época de las brujas aquellos bosques occidentales no fueron ni la mitad de temidos que la pequeña isla del Miskatonic, donde el diablo concedía audiencias al lado de un extraño altar de piedra, más antiguo que los indios. Aquéllos no eran bosques hechizados, y su fantástica oscuridad no fue nunca terrible hasta los extraños días. Luego había llegado aquella blanca nube meridional, se había producido aquella cadena de explosiones en el aire y aquella columna de humo en el valle. Y, por la noche, todo Arkham se había enterado de que una gran piedra había caído del cielo y se había incrustado en la tierra, junto al pozo de la casa de Nahum Gardner. La casa que se había alzado en el lugar que ahora ocupaba el marchito erial.

El color que cayó del cielo
H.P. Lovecraft


Pongamos que hace 35 millones de años un asteroide de dos kilómetros de diámetro hizo carambola con nuestro planeta al sur de Zaragoza. Pues sí, justo en en el centro se encuentra el pueblo de Azuara y junto a él, Belchite. Éste está construido sobre lo que fue hace 35 millones de años un centro de desolación y de la desaparición de cualquier modo de vida. Parece que durante la entrada del meteorito en la atmósfera terrestre se produjeron varios fragmentos, cayendo uno de los mas pequeños en el punto que ocupa hoy Rubiélos de la Cérida(del que ya hablamos en este Blog). Como ya decíamos entonces, existe algo de controversia entre los geólogos, pero sin ésta ¿Que es la vida?, de la controversia surge el conocimiento. Siempre.

Mapa cráter Azuara.



Después de un evento tan extremadamente violento, y analizando los sucesos de la zona, parece como si se hubiesen liberado primitivas fuerzas telúricas (Lovecraft lo intuía). Los actos terribles se suceden como capas de cebolla de gestos, en los que esta brutalidad ha quedado latente bajo el suelo y nos conduce a los humanos a las acciones mas deplorables.


Vaso Celtíbero. Beligiom



Podemos empezar por la ciudad celtíbera de Beligiom, los restos arqueológicos se encuentran en la carretera que va desde Azuara a Moyuela, dividiendo ésta el yacimiento en dos. Si hay una característica de este yacimiento, de lo que originariamente fue una importantísima ciudad, es la intensidad de la destrucción a la que fue sometida por las Legiones Romanas.

Fue durante las Guerras Sertorianas (85-77 A.C) cuando fue borrada completamente de la faz de la tierra, siendo abandonada, para encontrarnos hoy en día sus restos bajo metros de grava producto de la erosión. Después de la muerte solamente el tiempo ha campado a sus anchas por el lugar. El tiempo, otro elemento que aparece imperturbable, y a pesar de transcurrir inexorable no borra aquello que se respira latente en todo aquel lugar.


Cronos devorando a su hijo.
Goya


No muy lejos, en Fundetodos, nació Goya, imbuyéndose de ese misterioso hálito creado por horribles fuerzas millones de años atrás bajo la tierra que lo vio crecer. Y parece que toda esa extraña fuerza acaba apareciendo con gran intensidad en su etapa de Las Pinturas Negras.

El aquelarre. Goya


Y ¿como no?, por esto habíamos empezado y terminamos en Belchite, lugar golpeado por la guerra varias veces y abandonado moribundo. Hoy en día se puede pasear por las calles del desolador cadáver de lo que fue un pueblo orgulloso. El misterio sigue paseando solitario por las calles desiertas. Iglesias majestuosas que se alzan malheridas sobre un horizonte irregular de ruinas decrépitas.


Ruinas Solitarias. Belchite.


Ese horror ancestral, casi numinoso, sigue presente al igual que en aquellos instantes donde llevo a los hombres a destruir completamente su obra y a dejar un cadáver de cuerpo presente para la eternidad.


Ruinas Solitarias. Belchite.


Pasear por las calles es introducirse en una cámara del tiempo y retrotraernos a aquellas jornadas del 36, en las que un pueblo fue castigado durísimamente por hombres quizá impulsados por las mismas fuerzas que movieron a las legiones romanas a actuar con infinita crueldad destruyendo Beligiom.




Al final es un mal sueño de verano......





Próxima entrega. Ojo Guareña. El príncipe perdido