En las cercanías de Cangas de Morrazo nuestra amiga María Rubio guiada por un instinto especial consiguió localizar una roca espectacular cuajada de petroglifos.
En sus propias palabras: " Nos lo encontramos casualmente paseando por los alrededores de Cangas del Morrazo, totalmente tapado por maleza y cubierto de musgo seco que retiré, está rodeado de bastantes cazoletas, no tengo ni idea si está descubierto y abandonado, lo que si que os digo es que la roca es enorme y solo limpié como un tercio, seguro que hay mucho más. El Panel con Petroglifos que encontramos por casualidad tiene más de 15 metros de largo visibles, por 4 0 5 de ancho, llenito de cazoletas, canales y serpentiformes."
En la roca granítica de varios metros de longitud se concentran multitud de cazoletas, espirales serpentiformes en los que permanece la magia grabada hace milenios. Inmediatamente el hallazgo ha sido puesto en conocimiento del arqueólogo de la Delegación de Cultura de Pontevedra, Víctor Barbi con el que visitará el yacimiento en los próximos días.
Tenemos el gusto de Adjuntar las primeras fotografías del lugar.
Hace algunos meses, volví a releer aquellos viejos ejemplares de EL CASO que conservo en mi biblioteca. Si, ya lo sé, reconocer esto no me hace ningún favor para conseguir el sillón R de la RAE. Pero que quieren ustedes que les diga, a mi edad ya no aguanto los programas del misterio.
Portada de EL CASO. Nº90. 1954
Me puedo imaginar aquél reportero a lomos de su mula, intentando llegar al inaccesible pueblo. No era sencillo vadear el rio Jerte en aquella época ya que a la altura de Rebollar no había puente. Al ver esta imagen y rememorar viejas expediciones; me sentí Quatermain y decidí ponerme en marcha para comprobar personalmente que es lo que quedaba en Rebollar del Valle a día de hoy.
El valle es fundamentalmente conocido por los cerezos y el espectáculo que supone su floración en primavera. La llamada fiesta del cerezo atrae a los turistas en bandadas haciendo el paso del valle mucho mas difícil que hace 60 años, pero no podemos quedarnos en esto y dejarnos caer de un guindo. El valle del río Jerte oculta a los ojos del profano una historia digna de ser remarcada por su importancia cultural, y por el peligro inminente de desaparición de muchos de sus restos, aunque estas cosas hoy en día no importen.
Gracias a la ayuda de algún labriego conseguimos llegar a una viejísima necrópolis en la ladera de la montaña. Un fosal que guarda sus secretos a día de hoy. Son elementos de roca de sobra conocidos por todos los del pueblo, incluso alguno me habló de la lápida que cubría el sarcófago grande que ahora hace las veces de fondo en una fuente.
Y esto es lo que nos encontramos, dos sepulcros, uno de un adulto de 1,80 metros, uno ?¿ mas pequeño y ancho de aproximadamente 1 metro, y dos pilas. Y aquí es donde comienza el misterio.
Conjunto. Bañera en roca, y pila ritual. (Situación actual)
Conjunto. Bañera en roca, y pila ritual. (Situación actual)
Concretamente en esta montonera arqueológica subyace el reflejo de una intuición popular. Tanto las dos tumbas, como la pequeña pila, anteriormente se encontraban dispersas en esta ladera de este valle que mira al sur. Es este conocimiento innato el que ha tomado consciencia de la importancia de estas piezas labradas en roca y las ha agrupado en el extremo de una finca. En este caso fue así en otros nunca lo sabremos.
Jorge Gómez. (Web de Rebollar) Situación original.
Jorge Gómez. (Web de Rebollar). Situación original.
En cuanto a la "funcionalidad" de estas rocas se puede comenzar por una descripción "global", entre otras, me parece acertada la descripción de estos elementos que en su momento compartió el geólogo Juan Gil. en Celtiberia.
Hay centenares de estas necrópolis repartidas por todos los berrocales extremeños y por las estribaciones del Sistema Central. Algunas de ellas se han excavado sobre otros tipos de terrenos, pero la mayoría de sus sepulcros antropomorfos están realizados sobre los afloramientos de rocas graníticas de las dehesas del centro-oeste peninsular. Los enterramientos se distribuyen anárquicamente sin ninguna orientación específica, siempre condicionados por la disponibilidad de la superficie granítica apta. Este hecho se ve más acentuado en las estructuras excavadas en los pequeños bolos de granito, donde la tumba ocupa gran parte del espacio disponible, eliminando en numerosas ocasiones la masa granítica sobrante del exterior, con lo que se crea el efecto de sarcófagos exentos. La superficie rocosa ha sido también regularizada para el mejor acoplamiento de la plancha o losa granítica de cubrición,y a veces, con unos canales perimetrales que impiden la entrada de agua en el interior. Tipológicamente presentan muy poca variedad: rectangulares, trapezoidales y fusiformes. Unos con el hueco de la cabeza bien marcado, mientras que en otros no está definida su posición. Algunos se encuentran aislados, otros en parejas, o bien, formando grupos de numerosos sepulcros. Algunos de ellos están excavados en los bolos graníticos y otros sobre enormes bloques, integrando a veces las oquedades originadas por la erosión. La inmensa mayoría han sido expoliados desde épocas pretéritas dadas su clara exposición y gran vulnerabilidad. Los objetos cerámicos y metálicos de los ajuares, normalmente rotos o fragmentados, se encuentran diseminados por los alrededores. Son considerados de edad tardo-romana y visigoda, siglos IV-VII d.C., datación efectuada por las cerámicas, por las hebillas de cinturón y por la numismática asociadas. Se localizan generalmente junto a grandes poblados ganaderos o villas rústicas, lugares donde resaltan también otros elementos coetáneos: basílicas y prensas olearias.
Juan Gil Montes. Geólogo y estudioso de las tierras extremeñas
Hay dos aspectos que contribuyen al misterio de estas rocas labradas, por una parte que en gran parte han sido expoliados y como consecuencia de esto, cualquier hueco en la roca con forma rectangular puede ser confundido con un sepulcro "antropomorfo". Es por lo que un análisis local de cada caso concreto se hace imprescindible, la generalización conduce siempre a errores, pero en este asunto tan sesgado crea especial confusión.
No es mala idea ubicar el lugar en la Historia. Como punto de partida el viario romano ayuda en la tarea de hacer una composición del lugar.
Una vía recorría desde muy antiguo el lugar donde se encuentra el yacimiento. Caminos que comunican el sur de la península con la meseta Castellana. Por los hallazgos encontrados en los alrededores se ha llegado a la conclusión "oficial" , si es que algo así puede existir en este caso concreto, de que estas piezas corresponderían al periodo tardoromano. Me imagino que nos basamos en la existencia de un cerro cercano en el que debió de levantarse en tiempos una torre romana donde han aparecido cerámicas, tégulas romanas y algún resto de muro. (link)
Restos de Cerámica (Cerro Patín) (Jorge gómez - Web de Rebollar)
Pero intentaremos no quedarnos ahí e intentaremos buscar un camino mas heterodoxo. Siguiendo con la vía abierta en un artículo anterior (link) dedicado al asunto, recuerdo uno de los llamados bronce del Berrueco.
Uno de los bronces de "El Berrueco", dibujo de J. Manuel Jerez, de la Tesis de Doctorado de Javier Jiménez Ávila. La Toréutica Orientalizante en la Península Ibérica. Biblioteca Archaeológica Hispana, nº 16, Madrid 2002
No lo sé, pero una época de influencias mutuas entre Oriente y Occidentes que quedó reflejada aquí en Rebollar, entre otras muchas cosas, en los rituales del último viaje.
La influencia Fenicia en este bronce parece constatada, y así como el culto a Astarté. (link) ¿Quizá por este camino debiéramos buscar la razón de la pila?, un ritual en el que se purifica el cuerpo físico para prepararlo para el último gran viaje. Lo que resulta ya prácticamente indefendible es la gran cantidad de "pilas bautismales" que aparecen en entornos funerarios. link
Pero aunque lo que vemos nos lleva muchas veces a imaginar no debemos perder la perspectiva, como bien me recuerda mi amigo Juan Carlos Sánchez, la morfología del sepulcro grande, con los apoyos para la lápida, nos debería llevar a pensar en épocas mas modernas, posiblemente medieval.
Volvemos como cuando estudiábamos la necrópolis de Revenga, a ver como se nos sobreponen épocas muy distantes entre si de forma natural, ¿Serían realmente tan distantes?
Por otra parte parece remarcable la coincidencia, en muchos casos, de estas tumbas antropomorfas con Castros de la Edad del Hierro. Como es el caso que nos ocupa. Sin alejarnos mucho del pueblo tenemos el yacimiento de "El Gordo", encontrándonos mas sepulcros dispersos en el camino que une Rebollar con dicho yacimiento, como en el entorno del mismo. link
Verraco en Jaraiz de la Vera. ( Web Rebollar)
Por último, una crónica. Parece que en el mencionado Cerro Patín se encontraba un verraco, según cuentan, " A principios del siglo XX. Llegó un hombre preguntando por el verraco y se lo llevó a lomos de una caballeria". Así de sencillo.
Sobre una de las sinuosas curvas que hace el rio Deba, poco antes de llegar a su destino, se encuentra la cueva de Praileaitz. No es una excepción en la zona, el bajo valle del Deba es abundante en cavidades situadas en cotas que permitieron su ocupación en épocas pretéritas.
Un ejemplo claro de lo que hablamos son las cuevas de Ekain en Zestoa, la riqueza de sus pinturas las ha llevado a ser una referencia mundial en arte paleolítico, y a eclipsar de alguna manera otros yacimientos no menos importantes.
Caballos de Ekain. (Zestoa)
Lo que ahora nos ocupa es mucho mas especial, mas íntimo. Posiblemente el reflejo de una sensibilidad exquisita, que supo ver el hilo que le unía con la Naturaleza, entregando su vida a ello.
Fue una única persona, que año tras año, cuando las condiciones permitían una abundancia de alimentos, dedicaba jornadas completas en fabricar los mas bellos colgantes. Después los disponía meticulosamente a lo largo de la cueva, posiblemente movido por un sentimiento de respeto y agradecimiento al seguir disfrutando el renacer de la vida. Unos meses de bonanza donde el clan recupera fuerzas y hace que los recién nacidos logren las fuerzas necesarias para pasar el invierno.
Todo esto sucedió aproximadamente hace 160 siglos.........
Era algo tan sencillo como eso, de alguna forma este ser especial se sentía responsable de los suyos y ejercía de la forma que le dictaba el corazón. Un trabajo meticuloso, de gran belleza, que ponía a disposición del numen, de la eternidad y de los suyos.
Situación de los colgantes. Praileaitz
El ritual debió ser muy parecido todos los años, con la llegada del buen tiempo y la abundancia, acomodado en el asiento de piedra construido por él mismo en la antesala de la cueva, rodeado de un empedrado y un pequeño hogar en la arcilla. Pulía, preparaba y perforaba los guijarros cuidadosamente escogidos en las orillas del caudaloso Deba. Cantos negros con un brillo especial y dientes de cabra que pasarían a formar parte del ajuar, de la ofrenda. El resto del grupo le ayudaba en su tarea, alimentos y agua fresca le entregaban sin pedir nada a cambio. De alguna forma sabían que trabajaba para todos complaciendo lo primigenio que guiaba sus vidas.
La cueva , al contrario de otras que se habitaron en la época, se encontró con los restos que nuestro elegido dedico a su trabajo. Algún lapiz de ocre, pequeños restos de comida y la sala interior con el suelo de arcilla bien barrido y dedicado exclusivamente a depositar poco más que los colgantes en él.
Yacimiento del collar. Praileaitz
Es por ello por lo que se puede presuponer una diferenciación clara entre el uso cotidiano de las cavidades y aquellas que se dedicaban a ¿Lo sagrado?, como esta.
Uno de los colgantes que encontramos muy cerca de donde este personaje trabajaba y dedicaba su tiempo es el que está compuesto por tres incisivos de cabra. Es el único fabricado de este material de todos los encontrados en la cueva. Por diferente hallazgos coetáneos se sabe que los dientes de cabra ocupaban un lugar simbólico importante aquella cultura. Un símbolo propiciatorio de la caza ?¿
Colgante incisivos de cabra. Praileaitz
Según avanzamos hacia la cámara interior aparece un nuevo colgante. Su forma ensanchada en el centro nos lleva rápidamente a relacionar la imagen con las venus paleolíticas. Una especie de camino ritual que nos trasporta de las necesidades mas primarias, la caza, el alimento con su herramienta mágica, al colgante de la venus como icono propiciatorio de la fertilidad y del nacimiento de nuevos individuos que renuevan la fuerza del grupo.
Venus de Praileaitz. Praileaitz.
Todo es lo básico y lo primordial y la metáfora es muy sencilla, y posiblemente somos víctimas de lo que definía perfectamente el insigne antropólogo vasco José Miguel de Barandiarán.
Los hechos tienen la propiedad de colocarse dócilmente en serie a poco que se les alumbre de un solo lado. La semejanza de las formas es tentadora y puede conducirnos a conclusiones equivocadas.
JM Barandiarán
La obra maestra se encuentra a continuación, un collar compuesto de catorce piezas perfectamente elegidas, y trabajadas en la misma roca negra. Algunas de ellas con grabados y marcas enriqueciendo mas, si cabe, la belleza y misterio del conjunto.
Collar completo. Praileaitz
Un ajuar preciosamente trabajado, una ofrenda para paliar de alguna forma la dureza de la vida de aquellos hombres y mujeres que vivían a expensas de lo que la Madre Naturaleza pudiese darles o negarles, año tras año, día tras dia, luz y oscuridad. Un interminable círculo de vida y muerte que intentaban entender y dominar.
Marcas en pieza de collar. Praileaitz
El collar no es únicamente una belleza, esconde un misterio que posiblemente se ha dejado pasar por alto explicándolo como conjunto de marcas intuitivas o expresivas en las distintas piezas que lo componen.
Lo cierto es que todas las piezas contienen marcas de diferentes tipos, combinando numeraciones o cuentas sin aparente significado. ¿Y si lo tuviese?, ¿y si el collar contuviese la información necesaria para decidir los tiempos de las migraciones a tierras mas cálidas?, o cuando era necesario aparearse para que los niños llegaran en primavera. ¿ Y si fuese un pequeño cuaderno de bitácora que indicase las jornadas que había que caminar hacia el sur para encontrar llanuras mas benignas en invierno?
Todo esto son meras especulaciones, pero es un asunto que algún día encontrará una explicación, si es que lo permitimos.
La gran tristeza de todo ello es que esta cueva, con estas maravillas, está a punto de desaparecer. Una enorme cantera va devorando el terreno destruyendo todo lo que encuentra a su paso. Hasta el momento , que se conozca, ha destruido una de las innumerables cavidades con restos de las que se encuentran en la zona . Praileaitz II.
A nivel local hay un movimiento importante trabajando para la protección del lugar.
Pero tengo la sensación que dada la importancia del yacimiento nos estamos quedando cortos y no se le está dando la repercusión que merece en los medios de comunicación. Sería una lástima para la arqueología ibérica y especialmente para la importancia del arte paleolítico en la cornisa cantábrica que perdiéramos la posibilidad de estudiar todo esto en su contexto original.
Para saber mas:
Fotografías, a excepción de la de la cueva de Ekain, están extraídas de la publicación de Bertan. link
Desde un punto de vista arqueológico, el asunto de los sepulcros en roca aunque perfectamente estudiado y catalogado, deja aún muchas interrogantes por las incongruencias entre las dataciones oficiales y los restos que suelen rodear este tipo de sepulcros -en el caso que lo sean-.
El arqueólogo Juan Carlos Sánchez, en el artículo que adjuntamos, realiza una nueva e interesante aproximación a un conjunto de estas estructuras todavia inéditas en las provincias de Guadalajara y Cuenca.
Era inevitable, caminando por Iberia, al final tenemos que llegar a los confines de nuestra tierra, y así ha sido, por causalidades de la vida he pasado unos días cerca del Cabo Sacro, en tierras Cinéticas, en tierras Lusitanas de nuestra Iberia.
Repasando las referencias a aquél lugar nos embarcamos con Avieno y recorremos parte del camino desde los mares del norte hasta donde se pensó durante mucho tiempo que la tierra conocida terminaba., vamos a darle una vuelta a su Ora Marítima. -V..R..S-, que San Benito nos proteja.
Casualidades/causalidades de la vida como digo, hace algún tiempo encontré al señor Antonio Miranda del que tanto aprendo en esto de la Arqueología, bueno salvando las distancias, porque por supuesto, yo no soy el mago de Logrosán. Como iba diciendo, el señor Miranda me prestó hace algún tiempo la TABVLA IMPERII ROMANI, y concretamente en las hojas K-20 y K-30 aparecen las costas que Avieno refiere del norte de nuestra península Ibérica.
Avieno entre otras cosas escribió en el s IV DC la descripción mas antigua de las costas de Ofiusa -Iberia, Hispania- , parece que sus fuentes se podrían remontar hasta el s.VI- VII AC, mas concretamente a un relato Fenicio.
El caso es que repasando la lectura de la Ora, nos encontramos con que las dos primeras referencias geográficas de la costa Cantábrica quedan sin interpretación, o con una explicación -a mi modo de ver- insuficiente. Biblioteca Cásica Gredos. AVIENO. FENÓMENOS. DESCRIPCIÓN DEL ORBE TERRESTRE. COSTAS MARINAS.
Y repasando los yacimientos romanos en la costa norte de la península, vemos que habría en su momento diferentes enclaves donde los navíos pudiesen detenerse para pertrecharse en su largo camino.
Vista del Espigón de Bares - Neolítico/Fenicio
Así que vamos a comenzar en el mismo lugar donde lo dejamos hace tiempo. No voy a ocultar mi fascinación por la audacia de Maciñeira, ni por el lugar que se dedico a escavar y estudiar -¿Lo ha hecho álguien después?-, el puerto de Bares con su espigón Neolítico o por lo menos Fenicio, según a quien queramos escuchar, de este asunto ya nos ocupamos en una entrada anterior.
Citamos a Avieno:
Se adentra a continuación hacia los abismos marinos el cabo de Venus y la mar brama en torno a dos islas deshabitadas por la escasez de espacio vital. El Ario se yergue luego imponente, destacándose desapacible hacia el desapacible septentrión;por otro lado, desde aquí hasta las Columnas del poderoso Hércules hay una travesía para las naves de cinco días.
Avieno. Costas marinas 160-163.
No se , seguramente estoy equivocado, pero en el cabo de peñas hay dos islitas -una de ellas casi desaparecida-, en las que las olas chocan con furor......
Así que el Ario no solamente se avanza hacia el desapacible y bravo mar Cantábrico, sino que sirve de referencia para marcar la distancia hasta otro lugar.
En Bares además de haber un buen lugar donde refugiarse del desapacible Océano sin apartarse mucho de la carretera -en este caso de la ruta-, había una fabrica de salazones y me imagino que todo tipo de servicios. ¿Hace falta explicarlo de otra manera?, Aquel puerto debió ser parada y fonda importante de los viajes hacia las islas del estaño y de su agotador regreso. Además la toponímia en este caso es generosa entregándonos una similitud razonable Ario - Bares.
Y sin entrar en mas detalles continuamos nuestro viaje hacia el sur, hasta el Cabo Cinético -Hoy de San Vicente- y el promontorio sagrado.
Y después de repasar las referencias de Heródoto, Plinio el Viejo, Avieno, nos vamos a quedar con una descripción de Estrabón de unos ritos ancestrales que se hacían en los montes, girando piedras alrededor.
No debe ser casualidad la acumulación de menhires que hay en la zona y su relación con este rito.
Plano de localización menhires Vila do Bispo
Pero hablemos ahora de cada región en particular comenzando de nuevo desde el Promontorio Sagrado. Ésta es la elevación más occidental, no solamente de Europa, sino también de toda la tierra habitada; pues por Poniente se halla ésta delimitada por los dos continentes con el promontorio de Europa y el saliente de Libia, de los cuales uno lo ocupan los iberos y otro los maurusios, pero la tierra ibérica se adelanta por el mencionado Promontorio unos mil quinientos estadios, y en concreto a él y a la tierra de su vecindad la llaman en lengua latina Cuneus, que quiere decir "cuña".
Este mismo Promontorio que avanza en el mar, Artemidoro, que según afirma estuvo en el lugar, lo asemeja a un navío, y dice que contribuyen a la figura tres islotes, uno en posición de espolón y los otros, que tienen fondeaderos adecuados, en la de ser orejeras de proa. Asegura que no se ve allí santuario no altar de Heracles (y que en esto miente Éforo) ni de ningún otro dios, sino piedras esparcidas en grupos de tres o cuatro por doquier, que los que llegan hacen rodar y cambian de sitio, después de ofrecer libaciones, según una costumbre ancestral, y que no está permitido hacer sacrificios ni acceder de noche al lugar, por decirse que en ese tiempo lo ocupan los dioses, sino que los que acuden para contemplarlo hacen noche en una aldea cercana y luego suben de día, llevando consigo agua por la falta que de ésta padece el lugar.
Estrabón. Geografía III, 4
Después de leer esto, lo único que cabe desde aquí, es pedir disculpas a los dioses por profanar este lugar con mi obsesión de reflejar lo sagrado sobre la tierra y los símbolos del cielo nocturno -también sagrados- en una sola imagen. Es escalofriante poder reconstruir parte de aquella historia y emular las sensaciones de aquellas gentes, en el mismo lugar donde expresaban su forma de relacionarse con lo trascendental.
Los Cynesios, o Conios eran un antiguo pueblo indoeuropeo pre-celta, que fue desplazado hasta el extremo mas lejano de la península empujado por oleadas de Cempsi -Celtas- posteriores, de este pueblo nos quedan estos ritos que hemos descrito y un misterio sin resolver. La ciudad de Conistorgis , su capital que nunca fué encontrada.
Menhir do Padrão. Vila do Bispo
También doy las gracias a mi familia y amigos por esperarme tres cuartos de hora en el coche, para hacer -entre otras- esta fotografía.
Madrid, que aunque en los últimos años ha sufrido una desnaturalización tal que la hace prácticamente irreconocible, aún conserva rincones en los que es posible recapacitar acerca de lo que nos sucede.
Siempre me ha gustado la frase de George Santayana:
“Those who cannot learn from history are doomed to repeat it.” "Aquellos que no pueden aprender de la Historia están condenados a repetirla".
Reason in common sense. 1905
Y parece casualidad que este personaje naciese en Madrid , pasase parte de su infancia en Ávila y finalmente marchase definitivamente a Estados Unidos. A la ermita que hoy nos ocupa solamente le resta esto último, aunque no sabemos si esto fuere lo mejor que le puediese pasar. -Ya hablaremos de uno de los peores personajes con los que se ha cruzado la Historia de España, el sr Hearst. y de los monasterios de Óvila y Sacramenia-
Allá por el siglo XI, en un traslado de reliquias de Sevilla a León, descansaron los restos de San Isidoro en lo que por entonces era una pequeña ermita consagrada a San Pelayo. El primero, catalizador en la conversión del arrianismo, y tío del rey Recaredo. Pelayo, un pobre martirizado con tenazas de hierro hasta la muerte. La estancia fue corta pero en pleno siglo XI, las reliquias eran tan importantes como para darle una nueva advocación a la ermita, que pasó a ser de San Isidoro.
San Isidoro. Ábside de la ermita.
La desamortización de los bienes de la Iglesia , llevada a cabo en el siglo XIX, supuso un importante beneficio económico para el Estado, además de una oportunidad de seguir acumulando bienes para quienes ya los poseían. Sobre todo un fiasco en la idea de creación de una burguesía que estructurara el país. Hoy en dia lo seguimos pagando, y repitiendo, lo que es mucho peor.
Pues en este ambiente, el Sr Emilio Retondo Nicolau aprovechándose de la situación compro de saldo lo poco que quedaba de la ya maltrecha ermita de San Isidoro, revendiéndola al Estado por un precio 20 veces superior a lo que lo había pagado. La operación es magnífica, el Estado vende unas propiedades, y después de pasar por varias manos lo vuelve a comprar por 20 veces lo que había recibido, vamos lo de siempre.
San Isidoro. Ábside Interior
Una vez en Madrid, los restos se depositan en los jardines del Museo Arqueológico -en la calle Serrano- con la intención de reedificarla, y de celebrar culto en el edificio siguiendo el rito mozárabe. Esta última idea no prospera, y los restos son trasladados de nuevo en 1897 al parque del Retiro donde hoy se encuentran. La orientación con la que se reedificó es Norte-Sur, prevaleciendo el sentido estético por encima de la fidelidad y del respeto a los originales constructores, y perdiendo un poco mas -si cabe- su alma.
De la situación actual queda poco que decir mas que el abandono mas absoluto. Sería deseable, al menos, un pequeño cartel explicativo que sacara al monumento del desconocimiento para el público en general.
Es mas que recomendable ir a última hora de la tarde, cuando el tráfico ha disminuido y se ha perdido el rumor de los niños jugando para disfrutar de un paisaje absolutamente romántico en uno de mis rincones favoritos del Retiro.
Caspar David Friedich. La Abadia en el Robledal
El ayuntamiento de Ávila reclama las ruinas hace algunos años, El malogrado Sr Juan Aurelio Sánchez Tadeo, que fuese secretario de Suárez y cronista de Ávila, se encargó de recopilar la información necesaria hasta su fallecimiento en 2009. De momento en Ávila se pueden ver los restos de lo que fué la ermita formando parte del muro de una finca.
Aquello no fue una cacería, fue una batalla espantosa: el monte quedó sembrado de cadáveres; los lobos, a quienes se quiso exterminar, tuvieron un sangriento festín. Por último, intervino la autoridad del rey; el monte, maldita ocasión de tantas desgracias, se declaró abandonado, y la capilla de los religiosos, situada en el mismo monte, y en cuyo atrio se enterraron juntos amigos y enemigos, comenzó a arruinarse.
G.A Becquer. Rimas y Leyendas. El monte de las ánimas.
Necrópolis de la Revenga. Quintanar de la Sierra.
El argumento de la leyenda de Bécquer no tiene relación ninguna con el origen de la Necrópolis de Revenga -ya nos gustaría-. Eso sí, la imagen romántica del lugar al atardecer, nos transporta al universo creado por él.
Este lugar se encuentra situado entre los términos municipales de Quintanar de la Sierra, y Regumiel de la Sierra muy cerca de la carretera comarcal BU-P-8221. La zona es muy rica en yacimientos arqueológicos desde la Edad del Bronce hasta el Medievo, especialmente éstos últimos como hacen recalcar los especialistas. ¿O quizá no tan especialmente?.
La primera vez que llegue a la zona fue siguiendo las indicaciones de la Guía de la España Mágica -libro que me sigue acompañando hoy en día, a pesar de existir nuevas ediciones del mismo tema-. En él se le dedica un capítulo en exclusiva a lo que llamamos el "alto Arlanza" -por el rio que lo recorre-, haciendo revelaciones que incluso en la actualidad siguen inéditas en los círculos canónicos. Comencemos.....
Una vez pasado Salas de los Infantes, nos adentramos en el valle del Arlanza, y llegamos a Palacios de la Sierra, del que fue cura y cronista el señor Manrique. Es un pueblo que merece la pena recorrer, allí podemos encontrar restos Romanos: Los paredones una construcción misteriosa sin aparente funcionalidad, la villa, y un puente posteriormente modificado. Pero de todo aquello, lo que mas llama la atención, son los restos presuntamente medievales, la necrópolis del Castillo, y los restos aparecidos bajo la iglesia. Ya hablaremos en su momento de todo ello -hoy nos ocupa otro lugar-
De los misterios del pueblo, nos quedaremos con la siguiente imagen:
Estela con inscripciones. Palacios de la Sierra
(Extraída de Guía de la España Mágica. JG Atienza)
Ni en la multitud de viajes que he realizado a la zona, ni en las visitas al Museo Arqueológico de Burgos, y tampoco en la bibliografía estudiada -Lo aportado por el Dr Castillo y otros- he conseguido ver ninguna de estas estelas. De entre las 153 había unas cuantas con símbolos, pero según me comentaba el cura actual del pueblo, ya el señor Manrique se las estuvo reclamando a la Universidad de Barcelona que parece ser que las tienen en "depósito" y no se acuerdan de devolverlas.
La datación es "clara", situándolas entre los siglos VII y XI, adscribiéndolas a lo que se denomina Repoblación. Definiciones aparte, lo que queda claro es que se tiene que reconocer reutilización de épocas anteriores (Probablemente I y II milenio AC, Edades del Bronce y Hierro), porque si no, no hay quien encaje los símbolos y dibujos que aparecen en la estelas. Aún y con estas, estos símbolos no quedan bien clasificados -aunque le denominan alfabeto ibérico- ya que no aparecen en ninguna referencia, ni parecen caracteres ibéricos. ¿Se los inventó Atienza? o ¿los hemos tirado a un hoyo porque nos molestan y no encajan bien?.
Sigamos recorriendo el valle, según ascendemos nos encontramos con el pueblo de Quintanar de la Sierra , en cuyos alrededores se ubican alguna necrópolis más, fundamentalmente Cuyacabras, y la que nos ocupa Revenga, además de algún eremitorio y capilla rupestre.
La llegada a Cuyacabras nos transporta ya a otras épocas, en el centro de un robledal nos encontramos con una roca de alguna forma sacralizada con los restos de la ermita y los cientos de sepulturas diseminadas alrededor. Robles, rocas sagradas, ¿Antiguos ritos de la Edad del Hierro?, Segunda casualidad.
Seguimos por la zona y llegamos a la Necrópolis de Revenga, para mi la más misteriosa de todas porque ya no nos quedamos únicamente con sensaciones, allí encontramos una serie de grabados que aunque datados por los expertos en la misma época que la necrópolis, o una de dos, o la necrópolis no es medieval, o los grabados estaban allí mucho antes de la edificación de la ermita cristiana?¿ y las tumbas.
Necrópolis de Revenga. Pila bautismal?¿
Lo primero que nos llama la atención sobre las sepulturas es la pila bautismal, o al menos así se ha identificado. Labrada en la roca de forma muchísimo mas burda que el resto del trabajo allí realizado, se encuentra en el interior lo que fue la ermita. Otras interpretaciones de esta pila nos conducen a una labor de tipo funerario, utilizándose para la limpieza de los cadáveres.
Todo esto lo podemos encajar mas o menos, pero la incertidumbre nos surge si recorremos con atención todo alquel lugar y empezamos a encontrar esto...
Croquis Insculturas/Grabados. Necrópolis de Revenga
1. Pila bautismal.
2. Mano.
3 Herraduras.
4 Alquerque.
5 Cruciforme.
6 Icnita -Huella de dinosaurio-
7 Figura cuadrangular.
8 Cazoletas y serpentiforme
9 Manos
10 Jinete a caballo, brazos abiertos
11 Cazoletas y serpentiforme.
12 Conjunto fálico, ?¿Figura ecuestre
14 Icnitas
15 Icnitas.
¿Por donde empezamos?, pues por el mismo lugar donde comencé a trajinar este camino, por la figura ecuestre(10), que por cierto es la única que aparece marcada como tal en el panel informativo que se encuentra al pié del yacimiento.
Jinete con Brazos abiertos. Necrópolis de Revenga.
Y volvemos al comienzo del asunto, al igual que sucedió con los extraños grabados en las lápidas-reutilizadas- de Palacios de la Sierra, aquí la posición "oficial" es que los grabados son coetáneos a la necrópolis y a la ermita, es decir, medievales. El razonamiento es que no existen restos de poblados o de otro tipo para poder decir que "no" son medievales. Pues señores, yo no me lo creo y cualquiera que se haya pateado abrigos, covachas y pedruscos de nuestra geografía se dará cuenta de lo mismo.
Contribución al estudio de los
grabados rupestres postpaleolíticos
de la Península Ibérica: las
manifestaciones del Alto Duero *
JUAN A. GÓMEZ-BARRERA
Vamos, que según parece lo de grabar jinetes a caballo pudo ser hasta una moda . link, en la figura anterior podemos ver las copias de varios abrigos en los que se representa la misma figura. En el artículo podemos destacar lo siguiente:
La utilización de abrigos y covachos como soportes de los grabados, el generalizado uso de técnicos de repiqueteado o picado y la repetición tipológica, dentro de la gran variedad regional observada, de motivos antropomórficos, cruciformes, herraduras, cazoletas y abstractos geométricos, son afinidades comunes en el conjunto de los grabados al aire libre de la Península Ibérica, entre los que los seríanos tienen un peso específico propio.
Arqueológicamente sólo los grabados de El Pedroso y Yecla de Yeltes aparecen claramente relacionados con yacimientos materiales mientras que el resto de los grupos se les ha venido asociando a un horizonte cultural Calcolítico y Edad del Bronce en general en razón de su proximidad o comparación de alguno de sus motivos con diversos hallazgos semejantes en apreciación cronológica No se descarta, tampoco, una larga pervivencia que llevaría a muchos de ellos a una datación en la Edad del Hierro, romanización y Edad Media.
Contribución al estudio de los
grabados rupestres postpaleolíticos
de la Península Ibérica: las
manifestaciones del Alto Duero *
JUAN A. GÓMEZ-BARRERA
Anda!!, si pueden ser también mas antiguos. Vamos que seguramente lo son, y lo que nos imaginábamos en lugares que han sido poblados a lo largo del tiempo, la reutilización de espacios sagrados se hace patente.
Y lo mas interesante, se hace referencia a cazoletas, cruciformes ,herraduras y abstractos geométricos, hablando de yacimientos rupestres post-paleolíticos. La roca de la necrópolis de Revenga es como un resumen de lo que se habla en el artículo.
Pero con un detalle peculiar, en la enumeración de los grabados podemos encontrar lo que denominamos Icnitas, es decir huellas de dinosaurio. Estos restos fósiles, muy comunes en la zona, incluso podemos ver los troncos de árboles fosilizados en Hacinas; parece que en este caso son de origen humano -No, no había hombres en el Jurásico-, hay indicios de que las gentes que habitaban el lugar se dedicaban a copiar las huellas sobre la roca sagrada. link, , una especie de rito de imitación naturalista.
Al observador atento no se le escapa la orientación solar del mismo. Las tumbas antropomorfas, todas sin excepción con la cabeza en el ocaso y los pies dirigidos al sol naciente.Al igual que muchos de los elementos que nos encontramos en el lugar. Por ejemplo, las cazoletas unidas por serpentiformes.
Cazoletas. Orientación Este-Oeste
Cuando depositamos agua en la cazoleta superior, ésta circula en dirección oeste como una especie de paralelismo con el tránsito solar. Hay que decir que esta orientación es poco común , o inexistente, en los enterramientos Celtibéricos donde la tónica general es una orientación Norte - Sur. Pero por otra parte, y volviendo a las estelas de Palacios de la Sierra, allí podemos encontrar alguna -que no he visto reflejada tampoco en la bibliografía del asunto- , en la que se puede observar una figura que observa un sol esquemático. Convergen ritos solares muy antiguos en necrópolis presuntamente medievales donde los símbolos cristianos que podemos encontrar en todas ellas, es una pila -aparentemente bautismal- labrada de forma muy tosca y una pequeña cruz en un extremo de Revenga, además de la orientación de las sepulturas.
En resumen, si es que se puede condensar algo así, lo que podemos encontrar en los pueblos de la zona es absolutamente desconcertante. En casi todos ellos, yo lo he comprobado personalmente, tumbas antropomorfas en los alrededores de las iglesias, Regumiel de la Sierra, Palacios de la Sierra, Quintanar de la Sierra, Hacinas -con su presunto altar celtibérico, creo que mas bien restos de una fortificación-, y toda la comarca es un sembrado del misterio donde se mezcla lo antiguo y lo muy antiguo, el cristianismo primitivo y ritos paganos muy anteriores.
¿El último bastión Celtíbero?, ¿Una comunidad cerrada que perduró hasta el siglo X con la lengua, las costumbres de los hombres de la Hispania antigua?
Bueno después del verano retomaré este trabajo que tanto me gusta.
Pues sí, la foto es del dolmen del Rincón en Madrid, estoy seguro que hay muchos mas diseminados por las interminables fincas particulares de El Escorial , Galapagar y en general en la Sierra de Madrid.
Y alguno se preguntará, ¿como sabemos que es el del Rincón y no cuatro piedras en el suelo?, pues evidentemente porque coincide completamente con todas -y digo todas- las informaciones y referencias que existen del mismo.
Este megalito fue descubierto originalmente por el arqueólogo Jesús Jiménez Guijarro, hace algo mas de diez años, no habiéndose publicado ninguna imagen de él. Este verano en una serie de prospecciones que realizamos en la sierra Madrileña, mi amigo JR de Torre lo encontró en el laberinto pétreo, allí plantado en las dehesas.
Bueno, encontramos esto y muchas cosas mas, pero claro está que este tipo de patrimonio esta completamente denostado por la administración y obviamente no se plantea el ponerlo en "valor" para que pueda ser disfrutado.
En definitiva, dólmenes como tal en Madrid tenemos: el de Entretérminos, completamente desaparecido hoy en día, este del Rincón, y algún túmulo cercano. Que sepamos , nada más.
Mantendremos el secreto de la ubicación para que la gente siga disfrutando caminando por Iberia y buscándolo.
Recorriendo los caminos donde la Meseta encuentra su fin, volvemos a retomar la ruta de menhires que ya comenzamos hace algún tiempo. En los menhires de Valdeolea, nos encontrábamos con una alineación fácilmente constatable por la proximidad.
Los arqueólogos Castellanos, Miguel Ángel Moreno, y Germán Delibes nos ponían sobre la pista de una dimensión mayor en esta alineación. Y efectivamente, si utilizamos la información disponible en la página www.megalitos.es, realizada por el primero de ellos, observamos la continuidad de esta traza hasta la provincia de Burgos.
Alineación de Menhires
El encuentro con el espectacular monumento de Canto Hito fue completamente casual. Pernoctando en la cercana Revilla de Pomar -Casa Florencio-. En una animada charla después de cenar con los propietarios del hotel, salió a relucir el tema del menhir. Aunque era cerca de medianoche, al día siguiente tenía que madrugar por otros asuntos, así que decidí ir a visitarlo en aquel momento. - La fotografía de cabecera es de esa visita-
Esta imagen intenta reflejar la sensación al encontrarnos con la enorme roca, es una especie de desafío, en medio del páramo se iergue imperterrito viendo como las estrellas giran a su alrededor desde sus mas de 3 metros de altura.
Inmediatamente nos preguntamos acerca de su significado, al fin y al cabo es un símbolo, y nuestra curiosidad nos empuja a intentar descifrarlo. Para ello recurrimos a la poca información de que disponemos.
Antes ya hacíamos referencia al artículo de Moreno Gallo y Delibes de Castro. En él se exponen los resultados de la excavación de un yacimiento cercano a Canto Hito de características similares. En este lugar "La cuesta del molino", nos encontramos con los restos de un menhir similar al que nos ocupa. En éste lugar se construyó un túmulo funerario que nos aporta información adicional.
La cuesta del molino. Antes de su excavación.
(Moreno Gallo, Delibes de Castro 2006)
Es asombroso el cuidado que ponían aquellas gentes hace miles de años en que su obra perdurase. Excavando en la base se ha descubierto la cimentación del monumento. Ésta consiste en un cajeado excavado en la caliza del suelo del páramo para lograr una buena sustentación de la roca vertical.
Cimientos del Menhir. Cuesta del Molino.
(Moreno Gallo, Delibes de Castro 2006)
La datación de los menhires es una labor incomoda para los arqueólogos, al ser simplemente rocas que se alzan sobre el terreno. Si no se encuentran elementos adicionales su datación es incierta.
En éste caso, -La cuesta del Molino-, en la excavación del túmulo fueron hallados restos humanos, así como fragmentos carbonizados en el basamento del menhir. Con la datación C14 de estos restos, además de fragmentos cerámicos, se puede deducir una antigüedad de unos 4000 años para el monumento.
Indudablemente estas piedras visibles a gran distancia no estaban ubicadas al azar, marcaban un lugar importante para sus constructores. Creo que lo podemos ver de dos formas, o bien el lugar posee una armonía de fuerzas telúricas, que para aquellas gentes en contacto íntimo con la naturaleza eran patentes y por tanto marcaban y utilizaban para depositar a sus difuntos. O bien, querían dar al lugar una relevancia especial, por ejemplo como marcador territorial, elevando sus símbolos pétreos, e inhumando allí a los mas relevantes de su clan. Cada cual que piense lo que le parezca, digo yo.
Independientemente de las consideraciones objetivas, el lugar es arrebatador, y la visita nocturna en soledad una experiencia inquietante.